Las ludotecas surgen a partir de lo expresado por los mismos niños y niñas de contar con espacios donde ir a jugar, recrearse, compartir.
Las promotoras comunitarias del proyecto, maestras, vecinos, conjuntamente con los niños, niñas y adolescentes promotores de DDHH, realizaron actividades con los niños y niñas de la comunidad, donde ellos y ellas expresaban a través de dibujos como querían su ludoteca.
Los mismos niños y niñas participaron conjuntamente con los/as adultos/as para pintar y limpiar el espacio destinado a la ludoteca. Para la dotación se gestionó entre vecinos juguetes usados y se solicitó juguetes didácticos a instituciones públicas y privadas. Para el funcionamiento de la ludoteca se establecieron los acuerdos entre niños, niñas y ludotecarias.
En el caso de la comunidad de La Pedrera, las ludotecas desde sus inicios funcionaron en la sala de las casas de familias, que las prestan para tal fin. Con el aporte económico que realizó la Fundación Bernard van Leer, se construyó un espacio dedicado exclusivamente para el funcionamiento de una de estas ludotecas, específicamente la del sector San Onofre. |